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El impuesto de la plusvalía municipal es un impuesto muy controvertido

Son numerosas las publicaciones de este blog hemos hablado sobre la jurisprudencia en relación con el controvertido Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU) o comúnmente conocido como “plusvalía municipal”, pero es que sigue siendo un impuesto de actualidad.

Como ya hemos expuesto anteriormente, este impuesto grava el incremento de valor de los terrenos de naturaleza urbana por la mera tenencia de un inmueble durante un periodo de tiempo determinado. En otras palabras, busca tributar por la supuesta revalorización del suelo con el paso de los años y que se pone de manifiesto con la transmisión del mismo.

Sin embargo, no hay que abonarlo si hay pérdidas

No obstante, existen varios supuestos en los que no procede la exigencia del impuesto. El caso más conocido es aquel en el que, como consecuencia de una transmisión, se obtienen pérdidas. Es decir, se trata de transmisiones en las que, si comparamos el valor de compra y el valor de venta, este último es inferior al primero. 

Hay otros supuestos en los que tampoco hay que hacer frente a la plusvalía municipal

Pese a obtener ganancias, hay otros supuestos en los que los Juzgados y Tribunales vienen reconociendo que no procede el pago de este impuesto.

En concreto, recientemente hemos obtenido una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid en la que se confirma la nulidad de dos plusvalías municipales que son confiscatorias, teniendo en cuenta la actualización del valor de adquisición según el Índice de Precios al Consumo (IPC).

No se abona la plusvalía municipal cuando es confiscatoria

Pues bien, el Tribunal Constitucional ha considerado que una plusvalía municipal es confiscatoria cuando la cuota abonada es superior a la ganancia obtenida. Entendiendo esa ganancia, como hemos apuntado, como la diferencia entre el precio de transmisión y el precio de adquisición.

En el caso del que os hablamos, una de las plusvalías era claramente confiscatoria, pues la cuota abonada por este impuesto sustancialmente superior a la ganancia obtenida.

Para determinar si debe pagarse o no la plusvalía municipal, puede actualizarse el valor de adquisición por el IPC

Lo cierto es que cada vez son más los Juzgados y Tribunales que argumentan que, a la hora de exigir el pago de la plusvalía municipal, hay que actualizar el valor de adquisición a fecha de transmisión teniendo en cuenta la inflación acumulada, pues es evidente que 100 euros en el año 2000 suponían, a nivel adquisitivo, más dinero que actualmente. En otras palabras, según estos órganos, el precio de adquisición debe actualizarse aplicando el IPC acumulado, pues, de no ser así, se están comparando valores en momentos temporales diferentes y que, por lo tanto, esa comparativa no refleja la ganancia o la pérdida real obtenida.

Respecto de la segunda plusvalía, una vez actualizado el valor de adquisición mediante el IPC, también es declarada nula.

Por todo ello te aconsejamos que, si has hecho frente al pago de una plusvalía municipal o tienes pensado abonarla pronto, no dudes en contactarnos. Contamos con equipo técnico y jurídico experto en la optimización de este tipo de impuestos de carácter local y podemos asesorarte.

Para más información, contacta con nosotros.

Neus Teixidor

Abogada