14/09/2023

El pasado 30 de agosto, la Dirección General Europea de Acción por el Clima (DG CLIMA) sorprendía en sus vacaciones veraniegas a muchos de los interesados en el sector del hidrógeno en Europa. Y es que, tras un minucioso proceso de consulta y la celebración de diversos talleres con todas las partes interesadas, publicaba los Términos y Condiciones de la subasta piloto de hidrógeno renovable. Pese a que aún puede experimentar cambios, este documento planta las bases, fija los objetivos y define las reglas de este nuevo mecanismo de financiación, mediante el que la Comisión Europea lanza un gran desafío al sector y muestra una apuesta clara por el hidrógeno verde.

Relevancia para el desarrollo del hidrógeno verde en Europa

Esta subasta piloto cuenta con una dotación de hasta 800 millones de euros y supone un pilar fundamental en la estrategia de la Comisión Europea para el desarrollo del hidrógeno renovable. Esta acción de apoyo a la producción se integra en el instrumento conocido como Banco Europeo del Hidrógeno y será complementada con otra serie de actuaciones aún en proceso de definición, y que tratarán de brindar apoyo, en este caso, al consumo de hidrógeno renovable en la Unión Europea.

Resulta evidente que este mecanismo supone una apuesta decidida por el desarrollo de esta tecnología y es que, además del apoyo económico directo para el desarrollo de estos proyectos, proporcionará señales de mercado concretas y servirá como herramienta para revelar el precio de un producto en un mercado aún no determinado y para el que existe cierta incertidumbre en cuanto a su coste real. En definitiva, se espera que la subasta fomente la competencia y la inversión privada en el sector y elimine, en la medida de lo posible, el riesgo asociado a proyectos de este tipo.

¿En qué consiste la subasta?

La apertura de esta primera convocatoria en modalidad de subasta a la baja (o inversa) será el 23 de noviembre de 2023, con fecha límite estimada el 8 de febrero de 2024 para la presentación de solicitudes por parte de los interesados. Durante este plazo, los participantes podrán presentar su puja, que deberá ser, en todo caso, igual o inferior a 4,5 €/kg. Esta puja no es más que la remuneración que están dispuestos a percibir a cambio de producir hidrógeno renovable durante diez años con proyectos de nueva construcción, además de los propios ingresos por las ventas de este gas. Así, se pujará una cantidad igual o inferior a la requerida en €/kg para una producción anual media planificada durante una década. Por tanto, este mecanismo buscar reducir la brecha entre el hidrógeno gris y el verde, subvencionando de manera indirecta los costes, tanto de inversión (CAPEX) como de operación (OPEX), de los nuevos activos de producción de hidrógeno renovable.

Gracias al sistema propuesto de subasta y a que el único criterio de clasificación y resolución de pujas será el precio, se fomenta que los proyectos a subvencionar sean aquellos que ofrezcan una mayor rentabilidad, siendo tecnológicamente maduros y en los que sea posible considerar economías de escala. Así, la convocatoria limita la participación a proyectos cuya potencia de electrólisis instalada sea de al menos 5 MW. Además, para la admisión y validación de las pujas se ha de demostrar que el proyecto es lo suficientemente maduro y que podrá realizarse su puesta en marcha en un período inferior a cinco años desde la concesión de la ayuda. En este sentido, deberá existir coherencia en los valores de volumen de H2 producido, capacidad de electrólisis instalada y precio, a partir de los cuales se calcula la puja.

Requisitos para la presentación

Siendo necesaria la consideración de renovable para el hidrógeno producido, resulta evidente que el mayor condicionante en el coste de su producción es el precio de la electricidad utilizada en el proceso de electrólisis. Más aún con la vista puesta en los actos delegados de la UE sobre el H2 verde, que marcarán para los próximos años requisitos tales como la adicionalidad y la correlación horaria entre la producción de hidrógeno y la producción eléctrica renovable. En este sentido, la puja a presentar en esta subasta ha de ir acompañada de una Estrategia de abastecimiento eléctrico. Esto consiste en un plan creíble que demuestre que se han tomado medidas precontractuales iniciales para asegurar electricidad renovable que, en volúmenes y perfil horario, coincida con los volúmenes de hidrógeno verde indicados en la puja.

Pero este no es el único requisito para la presentación de solicitudes, sino que, además, será necesario presentar otra serie de documentos con el objetivo de validar la madurez del proyecto y, en definitiva, asegurar su ejecución:

  • Estrategia de venta del hidrógeno producido.
  • Estrategia de adquisición del electrolizador.
  • Evaluación de permisos medioambientales.
  • Evaluación de permisos de conexión a red.
  • Garantía/aval para la presentación.

Todo esto hace que entren en juego una serie de factores más allá del precio y que, en algunos casos, pueden ser incluso ajenos al productor. El desabastecimiento de equipos y materiales, la falta de regulación, la complejidad en el proceso administrativo y la prolongación excesiva en el tiempo para la obtención de permisos medioambientales son algunos de los condicionantes indirectos de las propuestas que acudan a esta subasta.

Próximos pasos

En los próximos meses será posible validar el potencial de este mecanismo de financiación que, según la Comisión Europea, ha llegado para quedarse. Aún no se ha establecido la recurrencia con la que se celebrarán estas subastas y, además, es posible que se requieran mecanismos de ajuste e implementación de correcciones en cuanto a los umbrales y límites definidos tales como la puja máxima, los plazos para la puesta en marcha de los proyectos o la potencia mínima de electrólisis a instalar.

Por otro lado, la CE también se reserva la posibilidad de aplicar en próximas subastas restricciones sectoriales mediante la limitación de los usos finales del hidrógeno renovable generado, fomentando así la penetración de este vector energético en ciertos sectores de actividad específicos.

Por último, considerando el potencial y versatilidad de este mecanismo de financiación, la Comisión Europea propone a los diferentes Estados miembro la derivación de su presupuesto nacional destinado al fomento de proyectos de este tipo hacia el Fondo de Innovación para llevar a cabo una única subasta, en la que existirían fondos reservados únicamente a beneficiarios ubicados en el país origen de los fondos cedidos. Este es el servicio denominado Auction as a Service (AaaS), que aspira a poder implementarse a tiempo para esta primera subasta, y así obstaculizar la fragmentación de las primeras etapas de desarrollo del mercado del hidrógeno renovable en Europa.

Juan Luis Lupiáñez

Strategy Granter