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Como ya mencionamos en algunas publicaciones anteriores, el Informe “Panorama de la Fiscalidad Local 2018”, elaborado por REAF Asesores Fiscales, un órgano especializado del Consejo General de Economistas de España, analiza, entre otros aspectos, el impacto tributario de los impuestos locales. En esta ocasión, vamos a centrarnos en el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras o ICIO.

El ICIO es un tributo local potestativo, es decir, los municipios pueden decir si lo exigen o no. Debe destacarse que, actualmente, todas las capitales de provincia tienen operativo dicho impuesto. En todo caso, se trata de un impuesto real, objetivo y no periódico, que se devenga con la realización de cualquier construcción, instalación u obra que requiera la presentación de una declaración responsable o comunicación previa o, en su caso, la obtención de una licencia de obras o urbanística, con independencia de que dicha licencia se haya obtenido. Hay que tener en cuenta que es el único impuesto local indirecto.

Como ocurre con otros impuestos locales, su configuración normativa la aprueba, básicamente, el Estado. No obstante, los municipios ostentan cierta potestad tributaria al respecto.

Así, por ejemplo, los Ayuntamientos pueden fijar el tipo impositivo, sin que pueda ser superior al 4%. Además, pueden establecer diversas bonificaciones y deducciones, como: una bonificación de hasta el 95% para aquellas construcciones, instalaciones y obras que sean declaradas de especial interés o utilidad municipal; una bonificación de hasta el 95% en las construcciones, instalaciones u obras que incorporen sistemas de aprovechamiento térmico o eléctrico de energía solar; una bonificación de hasta el 50% en las construcciones, instalaciones u obras vinculadas a planes de fomento de inversiones privadas en infraestructuras; una bonificación de hasta el 50% cuando tengan por objeto viviendas de protección oficial; una bonificación de hasta el 90% de las construcciones, instalaciones u obras que favorezcan las

condiciones de acceso y habitabilidad de los discapacitados; y, por último, una deducción del importe satisfecho o a satisfacer por el sujeto pasivo en concepto de tasa por el otorgamiento de la licencia urbanística.

Actualmente, el ICIO no tiene un impacto destacable en las arcas locales, aunque no debemos olvidar que fue un tributo importante en anteriores etapas de boom inmobiliario. Sin embargo, debemos poner de manifiesto que sigue teniendo una relevancia destacable en Toledo (supone el 15,9%) o Pamplona (10,3%). En contraposición, apenas tiene incidencia en Oviedo o Santa Cruz de Tenerife (1,5%), Orense (1,4%) o Jaén (1,2%).

En relación con los ingresos por habitante, Toledo es la ciudad en la que se obtienen unos ingresos más elevados (94,90 €), seguida de Pamplona (30,80 €) y Girona y Palma (30,30 €). Por el contrario, los ingresos más bajos por habitante se recaudan en Santa Cruz de Tenerife y Ávila (4,30 €), Jaén (4,40 €) y Ceuta (4,70 €). De hecho, el informe destaca que la ratio por habitante de Toledo es cinco veces mayor que la media del total de capitales.

Respecto del tipo de gravamen, existe una diferencia de 2,2% entre el tipo de gravamen del 4% establecido en Alicante, Almería, Badajoz, Cádiz, Ceuta, Ciudad Real, Coruña, Cuenta, Granda, Huelva, León, Madrid, Murcia, Oviedo, Palmas de Gran Canaria, Palma, Santander, Segovia, Teruel, Valladolid o Zaragoza y el tipo de gravamen del 1,8% de Santa Cruz de Tenerife.

De todas formas, debe destacarse que, para el año 2018, solo tres capitales de provincia han modificado su tipo de gravamen. Dos de ellas a la baja (Castellón y Palencia) y una de ellas al alza (Girona). No obstante, en todas ellas, las modificaciones son poco significativas.

Finalmente, el informe tributario contiene también una simulación de las cuotas tributarias del ICIO, tomando en consideración una obra con coste real y efectivo de 20.000 €, 50.000 €, 100.000 € y 500.000 €. A este respecto, el informe destaca que en 21 capitales de provincia se pagarían 800 € por la realización de una obra con un coste efectivo de 20.000 €. En el caso de una obra de 100.000 €, debe

destacarse que se abonaría una cuota de 1.800 € en Santa Cruz de Tenerife frente a los 4.000 € que se abonarían en Alicante, Badajoz o Palma, entre otras.

En cualquier caso, ahorrar en el pago del ICIO es perfectamente posible, siempre y cuando cuentes con la ayuda de profesionales cualificados. FI Group somos expertos en la optimización de este tipo de impuestos de carácter local.

Autor: Neus Teixidor | Abogada fiscalista en FI Group