09/03/2023

Una cuestión de equilibrio entre beneficios y riesgos

Sin duda, en estos momentos, hablar sobre inteligencia artificial (en adelante IA) resulta muy apasionante, sobre todo si tenemos en cuenta los avances que se van produciendo día tras día de una manera completamente exponencial. Y es que el camino hacia una inteligencia artificial general (en adelante AGI), o esa capacidad de una máquina para realizar una amplia variedad de tareas intelectuales y cognitivas de manera similar a cómo lo hace un humano, parece que se va acortando a pasos agigantados.

Una de las ramas de la IA con mayor relevancia en ese concepto de AGI, y que más y con mayor velocidad está evolucionando, es el procesamiento del lenguaje natural (en adelante NPL). Esta técnica permite a las máquinas comprender el significado detrás de las palabras, entender estructura gramatical y sintáctica de las oraciones, así como capturar el contexto en el que se utiliza el lenguaje.

Toda esta continua evolución de la IA y el NPL no pasa inadvertida para las empresas, y es que según afirma un estudio de McKinsey, publicado a finales de 2022, el número de capacidades de IA que las organizaciones tienen integradas en sus unidades de negocio han crecido prácticamente duplicándose desde 2018 a 2022. Además, el mismo informe, cita que una de cada tres empresas que emplean IA en sus negocios usan herramientas de NPL.

Este tipo de técnicas abren un sinfín de posibilidades en un mundo cada vez más conectado, donde el día a día de las empresas está completamente condicionado por entornos digitales. En todo este contexto, a finales de noviembre de 2022, OpenAI lanzó al mercado una de sus principales aplicaciones relacionadas con el NPL, como es ChatGPT.

ChatGPT, hacia la revolución tecnológica

Tras su lanzamiento, ChatGPT está teniendo un impacto social sin precedentes, si lo comparamos con otros servicios en línea de mucho impacto. Y es que ChatGPT sólo tardó 5 días en alcanzar el millón de usuarios, mientras que otros servicios en línea muy populares, como Spotify o Facebook, lo hicieron en 5 y 10 meses respectivamente. Además, según otro informe del Blog seo.ai, se estima que durante el mes de enero de 2023 llegó a los 100 millones de usuarios mensuales.

Todos estos datos vaticinan que este tipo de tecnologías, con ChatGPT como punta del iceberg, están transformando la forma en cómo nos comunicamos y accedemos a la información. Como cualquier cambio global, que afecta a toda la sociedad, resulta difícil pensar en que no vaya a tener un impacto directo en las empresas y que, por tanto, se prevé a un cambio de paradigma en cómo las compañías van a ser gestionadas.

Y es que, a nivel empresarial, este tipo de tecnologías, a corto/medio plazo, van a tener una incidencia muy elevada en cuestiones de mejora de la eficiencia de los procesos operativos, mejora de las capacidades y de la productividad de los trabajadores o mayor personalización y disponibilidad en la relación con los clientes, entre muchas otras.

Los retos de las empresas con herramientas de Inteligencia Artificial

Sin embargo, aparecen una serie de riesgos, inherentes a este tipo de tecnologías, que las empresas no pueden obviar y deben afrontar.

  1. Riesgos asociados al Compliance, donde se deberán tener en cuentas aspectos como la ética, el plagio u otros elementos que puedan ir en contra de los códigos de buena conducta establecidos en las empresas.
  2. El riesgo de la seguridad de la información o confidencialidad de los datos, al estar proporcionando datos a herramientas que se retroalimentan con sus propios resultados con el objetivo de seguir entrenando a su modelo.
  3. La fiabilidad de los datos proporcionados por este tipo de aplicaciones, ya que, en ocasiones, si la herramienta no dispone de la información solicitada, la respuesta puede ser errónea, por lo que es importante no prescindir de la intervención humana en la validación de los datos, sobre todo para aquellos casos más críticos.

El valor añadido del ChatGPT

La clave del éxito de cualquier tecnología radica en encontrar un equilibrio entre los beneficios y los riesgos asociados con su uso, y este hecho puede disminuir la velocidad del proceso de adopción de la tecnología por parte de las empresas. En el caso de herramientas de IA, como ChatGPT, los beneficios que pueden ofrecer a las empresas no parecen tener límites, o al menos no los conocemos en este momento, pero a su vez también se identifican diferentes riesgos asociados que hay que tener en cuenta.

Asumiendo la conjunción entre la potente irrupción de la IA en nuestras vidas y la velocidad, a ritmo vertiginosos, en la que está evolucionando la carrera hacia la AGI, resulta de vital importancia esa desaceleración del proceso para asumir que la línea de trabajo de las empresas, con este tipo de herramientas, debe estar marcada por alcanzar un buen equilibrio entre los beneficios y los riesgos. De esta manera, se asegurará un uso responsable y adecuado de la tecnología.

Marcos Jara – Digital Service Expert