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En estos días vivimos situaciones muy complejas desde una perspectiva personal, social y empresarial. Afrontamos una situación de emergencia sanitaria por contagios de COVID-19, que afecta de forma muy desigual a las personas que la padecen. Además necesitamos involucrarnos personalmente para, entre todos, cambiar nuestros usos y costumbres y evitar la propagación del virus, para que nuestro sistema sanitario sea capaz de atender a los que realmente lo necesitan.

Tenemos que ser responsables y generosos, pensar en los demás, y empezar por cambiar cada uno de nosotros. Las empresas que integramos AFIDI tenemos que tomar decisiones de muy corto plazo para adaptarnos a la realidad inmediata, otras a varios años que afectan al futuro de nuestros clientes y sus personas y también de nuestra sociedad. Trabajamos gestionando la financiación de sus proyectos de innovación que construirán un futuro mejor para todos nosotros, cuando finalmente todo esto pase.

Aun estando muy comprometidos con la realidad a corto plazo, no podemos ignorar la perspectiva global en la que nos encontramos dibujada, por diversos datos y estudios que exponen la realidad del sistema español de I+D+I. Para poner un ejemplo, según el Instituto de Estudios Económicos (IEE), en 2017 el gasto en I+D+I fue el 1,2% del PIB, menos que hace una década, cuando el gasto fue del 1,23%. Estos datos nos indican que nuestro sistema de I+D+I tiene un déficit anual de 20.000 millones de euros respecto a la cifra objetivo del 3% anual de gasto en I+D+I sobre PIB.

En la misma línea, nos recordaba COTEC en su informe anual que la trayectoria reciente de España en I+D contrasta con la de la Unión Europea, que en 2018 ya invertía un 27% más que antes de la crisis. Así, mientras que entre 2009 y 2018 la inversión en I+D en España ha aumentado apenas un 2,5%, en Alemania el ratio es del 38%; en Reino Unido, del 21%; en Italia, del 17%, y en Francia, del 12%. Asimismo, en la comparativa entre España y Europa, también resulta llamativo el comportamiento de la inversión pública: la evolución acumulada en la inversión pública en España entre 2010 y 2018 decrece un 9,8%, mientras que en Europa aumenta un 7,3%.

Empezábamos 2020 siguiendo la tónica de años anteriores, y nos informaba Bloomberg que España continuaba su descenso en el Global Innovation Index, hasta el puesto 33, por detrás de Hungría, Malasia, Polonia, Grecia y Rumanía. Por esas fechas se constituía también el nuevo Gobierno y veíamos como la innovación estaba dispersa en cuatro ministerios, lo que hace más difícil establecer una estrategia unificada y un presupuesto prometedor que empiece a revertir la tendencia de la última década.

En este contexto, emerge una amenaza para la salud pública: la propagación de un virus de alto contagio para el que no hay vacuna, que demanda de una ingente cantidad de recursos humanos, sociales y también económicos. Además esta inesperada crisis del coronavirus también tiene un impacto negativo sobre la economía y el empleo, y parece que el Gobierno de España no tiene margen para aplicar un gran paquete de medidas de estímulo fiscal y económico capaz de apoyar al sector privado. El Consejo de Ministros extraordinario del jueves aprobó un plan de choque contra la potencial crisis económica del coronavirus que se orienta principalmente a la concesión de adelantos a Comunidades Autónomas y empresas para que asuman el impacto económico de la crisis.

En AFIDI nos preocupa también que este sea otro año “perdido” para la innovación española, que en esta batalla común por vencer a la epidemia y resolver los problemas económicos inmediatos, nos olvidemos de trabajar para construir un futuro más competitivo y próspero para todos a través de la innovación. Por ese motivo queremos proponer algunas medidas que, como comentábamos al principio de esta comunicación, combinan la atención a las necesidades más inmediatas con el foco puesto en el futuro y en la innovación. Algunas de nuestras propuestas son las que a continuación concretamos:

Medidas que generan liquidez y mantienen el compromiso con la innovación:

  • Incremento del 40 al 75% las bonificaciones en las cotizaciones a la Seguridad Social del personal de I+D+I. Esta medida, según los datos del Ministerio de Ciencia e Innovación que recoge en el informe sobre las deducciones fiscales aplicadas con informe motivado en 2017, podría suponer una inyección adicional de liquidez de entre 60 y 70M€.
  • Eliminación en el Impuesto sobre Sociedades para el Ejercicio Fiscal 2019 del límite de aplicación de la deducción fiscal sobre la cuota íntegra. Esta medida, según datos de 2016 del Ministerio de Ciencia e Innovación, facilitaría 300M€ adicionales de liquidez sobre derechos ya constituidos de las empresas españolas. Esto requeriría también relajar los requisitos del mecanismo que permite adelantar la deducción en un pago por parte de Hacienda cuando hay insuficiencia de cuota (monetización o cash back), eliminando el periodo de carencia de 1 año sin poder aplicar los beneficios fiscales.
  • Pago anticipado de las subvenciones asociadas a los diferentes instrumentos de financiación y supresión de los avales exigidos, incluyendo también la parte de tramo no reembolsable de los proyectos PID y LIC-A de CDTI.
  • Reducción de exigencias en todas las líneas e instrumentos de CDTI para este 2020, en cuanto a la solvencia económica/ financiera de las empresas y esencialmente para los proyectos de I+D+I e inversión. Muchas empresas saldrán de esta situación tocadas en lo fundamental y será necesario ayudarlas a salir a flote. Se podría crear una dotación de un fondo ICO que provisione posibles insolvencias.
  • Prórroga de oficio, o dos meses de flexibilización de los hitos de justificación de las ayudas, para no incurrir en posibles penalizaciones en el caso de no poder atender en tiempo los compromisos adquiridos o llegar al umbral mínimo de cumplimiento del 70-80%.
  • Lanzar una convocatoria extraordinaria del programa de Reindustrialización y Competitividad con un presupuesto de 1.000M€, además de unificar todos los avales en un 10%, mantener el tipo de interés en torno al Euribor + 1, pago anticipado, los tres años de carencia e incorporar un método de evaluación que permita tener la convocatoria resuelta antes de agosto.

Medidas que fomentan la innovación, sin necesidad de aportación significativa de liquidez a corto plazo

  • Hacer compatible para todas las pymes las bonificaciones a la Seguridad Social del personal de I+D+I con las deducciones fiscales de I+D+I en el Impuesto sobre Sociedades.
  • Eliminar todos los trámites presenciales de los instrumentos, tanto de aprobación de ayudas e incentivos fiscales a la innovación como de justificación de los mínimos, y sustituirlos por otros equivalentes en remoto.
  • Adelantar la emisión de los Informes Motivados Vinculantes del ejercicio fiscal 2019, así como la resolución de los programas e instrumentos de financiación, incluidos, tanto nacionales como autonómicos, a una fecha anterior al mes de agosto. Disponer del mismo presupuesto pero de forma anticipada puede ser importante para la continuidad de la innovación, la inversión y la actividad de muchas empresas.

Desde AFIDI pensamos que estas medidas junto con otras que propone y propondrá más adelante el Gobierno permitirán a las empresas españolas afrontar la situación tan urgente de corto plazo sin dejar de trabajar en su futuro y en el de todos nosotros, construyendo una sociedad más prospera e innovadora.

Además, queremos hacer constar que, con el fin de proteger la salud y facilitar la conciliación nuestros empleados y así como la liberación de espacios para los sectores que requieran presencia física (en la calle, en el transporte…), hemos implementado mecanismos que permiten teletrabajar a la totalidad del personal que integra las empresas miembro de nuestra asociación junto con medidas específicas para la adecuada gestión emocional de esta nueva situación.

Victor Cruz, presidente de AFIDI (Asociación Española para el Fomento de la Financiación de la I+D+i)