04/06/2024

Son muchos los contribuyentes que, en algún momento, se han visto obligados a asumir el pago de alguna deuda tributaria que no tenían el deber jurídico de soportar.

En el mejor de los casos, cuando tenemos los elementos necesarios para acreditar que no tenemos que asumir dicha deuda, se nos reconocerá el derecho a recibir una devolución de ingresos indebidos, más los correspondientes intereses de demora.

¿Qué debemos tener en cuenta si queremos obtener esta devolución?

Cuando nos reconozcan el derecho a obtener una devolución por ingreso indebido, podremos solicitar dicha devolución al órgano que corresponda, el cual deberá reembolsar la deuda pagada de forma indebida más los correspondientes intereses de demora

Pero ¡alerta! Es esencial conocer los plazos en los que nos movemos para que no se nos escape nada.  

El artículo 66 de la LGT establece que prescribirá a los cuatro años, entre otros, el derecho a solicitar las devoluciones de ingresos indebidos. En otras palabras, aunque nos hayan reconocido el derecho a recibir la devolución de una deuda indebidamente asumida, si pasan cuatro años y no hemos recibido el reintegro, podemos perder el derecho a solicitarlo.

¿Cuatro años a contar desde cuándo?

En el artículo 67 de la LGT podemos encontrar la regulación relativa al cómputo del plazo para solicitar la devolución de ingresos indebidos. En concreto, se establece que la prescripción empieza a contar desde el día siguiente a aquel en que se realizó el ingreso indebido o desde el día siguiente a la finalización del plazo para presentar la autoliquidación si el ingreso indebido se realizó dentro de dicho plazo.

Hasta aquí todo claro ¿no?, pues la cosa se puede complicar ¡y mucho! Debemos tener en cuenta que lo que se establece en la normativa es una regla general, y que conviene analizar cada caso, pues cada supuesto tiene sus características y existen multitud de actuaciones que pueden provocar la interrupción del plazo de prescripción, por lo que podemos encontrarnos ante procedimientos en los que resulta verdaderamente difícil determinar el tiempo que nos queda para solicitar la devolución de ingresos indebidos.

A este respecto, el Tribunal Supremo se vio en la obligación de pronunciarse y dictó una Sentencia en la que asentaba un criterio basado en el principio “actio nata”. Dicho principio, básicamente, determina que los plazos de prescripción se computarán a partir del momento en el que pueda ejercitarse la acción.

En otras palabras, el inicio del cómputo del plazo depende de si el contribuyente tiene la posibilidad de solicitar la devolución del ingreso indebido o si, por el contrario, dicha solicitud depende de una actuación previa de la Administración. Un ejemplo sería la firmeza del acto administrativo que revelo que el ingreso fue indebido.

Esta interpretación de la normativa surge de la necesidad de evitar que se generen enriquecimientos injustos tanto por parte del contribuyente como por parte de la Administración.

¿Qué debemos hacer?

Sabemos que puede resultar complicado analizar el supuesto en el que nos encontramos, por ello, os recomendamos que os pongáis en contacto con nosotros, pues desde el Departamento de Fiscalidad Inmobiliaria de FI Group, somos expertos en la materia y podemos ayudarte en la revisión y asesoramiento en tu procedimiento de devolución de ingresos indebidos. En este sentido, contamos con un equipo técnico-jurídico especializado con amplia trayectoria en expedientes tributarios. 

Por tanto, no lo pienses, si te encuentras en esta situación, contacta con nosotros.

Carolina Fernández Tejero – Abogada