21/04/2023

Los fondos europeos asociados al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) se ejecutan a través de diferentes mecanismos como, por ejemplo, las ayudas o las licitaciones. Las entidades pueden concurrir mediante la presentación de proyectos que deben cumplir ciertas condiciones, como es el caso del principio DNSH, puesto que todas las actuaciones deben ser diseñadas garantizando que se respeta este principio.

La finalidad de este principio es facilitar e impulsar a través de la financiación, las inversiones sostenibles tal y como se describen en el Reglamento (UE) 2020/852, basándose en un crecimiento económico equilibrado y en un nivel elevado de protección y mejora de la calidad del medio ambiente.

Este criterio puede determinar la exclusión de la financiación de proyectos que no respeten el principio, pero en algunos instrumentos de concurrencia competitiva, se establece como criterio de puntuación, por lo que, aquellos proyectos que contribuyan en mayor medida a respetar el DNSH, tendrán más posibilidades de acceder a los fondos del MRR.

La sostenibilidad y la transición hacia una economía segura, sin efectos sobre el clima y resiliente a este, más eficiente en el uso de los recursos y circular son claves para garantizar la competitividad a largo plazo de la economía de la Unión. Por esta razón, todas las medidas y sub-medidas de las componentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) tienen evaluaciones específicas del DNSH para cumplir con los objetivos medioambientales.

Además, el principio no solo debe cumplirse en la fase de planificación, sino que deberá estar reflejado de forma explícita durante todo el ciclo de vida la actividad, teniendo en cuenta los efectos posteriores y justificando que todos los actores lo cumplen en cada uno de los pasos.

En caso contrario, la financiación podría ser denegada por no cumplir con el Pacto Verde, la estrategia de transición medioambiental europea y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

¿Cómo funcionan los criterios DNSH?

Todas las actuaciones dentro del PRTR deberán justificar que generan un impacto nulo o una contribución sustancial en cada uno de los 6 objetivos en lo que se basa el DNSH:

  1. Mitigación del cambio climático: Se deberá justificar que el proyecto reduce emisiones de gases de efecto invernadero o que, en su contra, no aumenta las emisiones del escenario actual.
  2. Adaptación al cambio climático: Se deberá justificar que el proyecto no aumenta los riesgos físicos causados por el cambio climático o que, contribuye a reducir los efectos físicos adversos ocasionados por éste.
  3. Uso sostenible y protección de los recursos hídricos y marinos: Se deberá demostrar que generen las actividades de los proyectos en cuestión no ocasionen problemas en el buen estado del entorno marino o de los recursos hídricos o que contribuyan al buen desarrollo de éstos.
  4. Economía circular: Se deberá probar que en ninguna actuación derivada directa o indirectamente del proyecto existirán imprudencias en materia de reciclaje, producción masiva de residuos y explotación de recursos naturales. En el caso de proyectos que, de forma sustancial a la transición hacia una economía circular, en particular a la prevención, la reutilización y el reciclaje de residuos se deberá de justificar debidamente.
  5. Prevención y control de la contaminación: Se demostrará que las actividades no afectan a un aumento significativo de las emisiones contaminantes en aire, agua o tierra, así como, la reducción de éstas.
  6. Protección y recuperación de la biodiversidad y los ecosistemas: Se deberá justificar que las actividades no son perjudiciales para los ecosistemas y hábitats naturales.

¿Cómo cumplir con los requisitos clave DNSH en las empresas?

  • Evaluación de impacto ambiental y social: La empresa debe llevar a cabo una evaluación detallada de los posibles impactos ambientales y sociales de sus actividades y decisiones. Esto implica considerar los directos e indirectos, así como los que son a largo plazo.
  • Mitigación y compensación de impactos negativos: La empresa debe implementar medidas para mitigar y compensar cualquier impacto negativo que pueda tener en el medio ambiente, la sociedad o la economía. Esto puede incluir la implementación de tecnologías más limpias, la reducción de residuos y emisiones, y la creación de programas de capacitación y empleo para las comunidades locales.
  • Transparencia y rendición de cuentas: La empresa debe ser transparente en cuanto a sus actividades y decisiones, y estar dispuesta a rendir cuentas por cualquier impacto negativo que tenga en el medio ambiente, la sociedad o la economía. Esto puede implicar la publicación de informes de sostenibilidad y la participación en procesos de diálogo con las partes interesadas.
  • Monitoreo y evaluación: La empresa debe monitorear y evaluar regularmente sus actividades y decisiones para garantizar que cumpla con los estándares de DNSH. Esto implica llevar un seguimiento de los impactos ambientales y sociales a lo largo del tiempo y tomar medidas correctivas si es necesario.
  • Compromiso con la sostenibilidad: La empresa debe estar comprometida con la sostenibilidad a largo plazo y trabajar hacia la mejora continua en cuanto a su desempeño ambiental y social. Esto implica establecer metas y objetivos claros y medir su progreso hacia ellos.

El DNSH es un principio ético importante que se aplica cada vez más en diferentes ámbitos, incluyendo el financiero. Éste, preconiza un aumento de la contribución del sector privado a la financiación de los gastos medioambientales y relacionados con el cambio climático, en particular a través del establecimiento de incentivos.

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Claudia Marín Fàbregas (claudia.marin@fi-group.com)

Industry Strategy Granter