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El próximo 1 de octubre se habilita un período extraordinario de autoliquidación del impuesto catalán sobre Activos no Productivos, para los ejercicios ya devengados desde su creación hasta el momento, esto es los años 2017, 2018 y 2019.

Se trata de un plazo excepcional como consecuencia de la reciente Sentencia del Tribunal Constitucional que desestima el recurso presentado por el Gobierno Estatal, confirmando su constitucionalidad y adecuación a derecho.

La autoliquidación deberá presentarse telemáticamente en la sede electrónica de la Agencia Tributaria autonómica desde el mencionado 1 de octubre hasta el 30 de noviembre. No obstante, para los próximos ejercicios, el plazo de autoliquidación será del 1 al 30 de junio de cada año.

¿Quiénes son los sujetos obligados?

Deberán tributar por el Impuesto sobre Activos no Productivos las personas jurídicas y otras entidades sin personalidad jurídica titulares de bienes y derechos que no estén directamente ligados a la actividad productiva de la empresa y que, en realidad, se utilicen para fines particulares de los socios o familiares. No obstante, existen una serie de sujetos que quedan exentos de tributación.

¿Cuál es el hecho imponible de este impuesto?

Constituye el hecho imponible la tenencia de los bienes inmuebles situados en territorio catalán y determinados derechos sobre estos, así como bienes muebles que formen parte del activo de los contribuyentes de este impuesto. A título de ejemplo, el legislador catalán ha establecido una lista de activos no productivos, entre los que podemos encontrar vehículos a motor con 200 caballos o superior, embarcaciones de ocio, aeronaves, objetos de arte, antigüedades y joyas.

Se trata de un impuesto pionero en todo el territorio estatal. Tiene una finalidad extrafiscal, pues busca penalizar el fraude fiscal consistente en la ocultación del patrimonio personal en estructuras societarias. Al mismo tiempo, el impuesto pretende incentivar un uso más productivo de los bienes gravados, adecuar las titularidades reales de los bienes y derechos y, consecuentemente, la recaudación, mediante medidas como un gravamen progresivo.

Aún sin reglamento que desarrolle la Ley del impuesto, y con algunas dudas sobre la aplicación en casos concretos, es evidente que los próximos meses serán cruciales para determinar el futuro de dicho tributo e incluso su posible implementación en otras Comunidades Autónomas.

Para cualquier duda sobre los bienes que pueden ser gravables, no duden en contactar con  FI Group, expertos en tributación local y autonómica. Contamos con un equipo técnico y jurídico-fiscal especializado, por lo que les podemos asesorar en profundidad al respecto.

Mireia Salas

Asesora fiscal