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El Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) es un tributo municipal que grava la realización de cualquier construcción, instalación u obra para la que se exija la obtención de licencia de obras o urbanística o la presentación de declaración responsable o comunicación previa, con independencia de que se haya obtenido o no.

Se trata de un tributo potestativo, es decir, no todos los Ayuntamientos lo exigen, solo aquellos que tienen aprobada la ordenanza fiscal correspondiente.

¿Cuándo y cómo se paga este impuesto?

Este impuesto se devenga al inicio de la construcción, instalación u obra. En este momento, el Ayuntamiento competente emite la correspondiente liquidación provisional, salvo que, mediante Ordenanza fiscal, se prevea el régimen de autoliquidación. En este último caso, es el sujeto pasivo el que debe presentar la autoliquidación correspondiente.

Al declararse el impuesto antes de la finalización de la construcción, instalación u obra, la liquidación que se emite recibe la consideración de provisional, por lo que, una vez terminada, se emite la liquidación definitiva.

La base imponible de la liquidación provisional puede calcularse de diversas formas. Es bastante habitual que se calcule tomando en consideración los datos contenidos en el proyecto o presupuesto presentado por los interesados a efectos de solicitar la licencia correspondiente. Sin embargo, la Ordenanza fiscal puede prever su cuantificación a partir de los índices o módulos establecidos en la misma.

¿Quién paga el ICIO?

La ley diferencia entre dos tipos de sujetos pasivos del ICIO:

1. Son contribuyentes los propietarios de la construcción, instalación u obra.

2. Son sustitutos del contribuyente quienes ejecuten la construcción, instalación u obra o quienes soliciten las licencias o, en su caso, presenten las declaraciones responsables o comunicaciones previas.

¿Puede el Ayuntamiento abrir un procedimiento inspector del ICIO?

Hay que tener en cuenta que, una vez finalizada la construcción, instalación u obra, el Ayuntamiento puede iniciar un procedimiento de comprobación con la finalidad de practicar la liquidación definitiva.

Dicha liquidación se suele emitir tomando en consideración el coste real y efectivo, sin que, como han determinado los Tribunales, puedan incluirse en esta liquidación partidas que no se incluyeron en la liquidación provisional.

A este respecto, si tienes dudas a la hora de afrontar un procedimiento inspector consulta con FI Group, ya que somos expertos en la tributación local relativa al Impuesto sobre Construcciones Instalaciones y Obras, pues contamos con un equipo técnico y jurídico-fiscal especializado, por lo que te podremos asesorar en profundidad al respecto.

Neus Teixidor

Abogada fiscalista de FI Group